Llaves sobre la mesa

Arsiel2 min de lectura3 lecturasDeseo y tensiónRelatos

Estoy nervioso, sentado en el coche antes de subir.
Siento esa mezcla de adrenalina y vértigo que precede a las locuras.
Apago el motor y me bajo decidido a vivir la experiencia.
Llamo al portal y el mecanismo zumba de inmediato, sin mediar palabra. Está claro que me esperan.
Mientras subo las escaleras, el corazón se me desboca hasta retumbar en las sienes.
Al llegar, me encuentro la puerta entreabierta…
Es un lugar desconocido. Aunque conozco de memoria las indicaciones para entrar, me detengo un segundo con la mano sobre el pomo, intentando autoconvencerme del paso que voy a dar.
Dentro, la penumbra lo envuelve todo; apenas se filtra la luz a través de las rendijas de la persiana.
Huele a un incienso suave e indefinible y, de fondo, se intuye una melodía tenue.
Dejo la chaqueta en una silla del comedor, mientras las llaves del coche y el móvil quedan sobre la mesa. Me quito el reloj y cojo aire antes de adentrarme por el pasillo.
Es una sensación adictiva que desborda vida, aunque el temblor de mis manos delate los nervios.
Y por fin llego. Hay velas encendidas, suena Tems y la atmósfera rezuma erotismo por cada rincón.
Me mira. Ahí está ella, esperándome, mordiéndose el labio consciente de que lo que viene a continuación lo necesitábamos desde hacía demasiado tiempo. Ahí está ella, invitándome a meterme en esa cama que compramos juntos cuando nos fuimos a vivir

✒️ Disponible para lectura

¿Qué te ha hecho sentir?

Deja unas palabras a quien lo escribió

🔒 Crea tu cuenta gratis para guardar este texto, descargarlo y crear tus tarjetas para Instagram o TikTok.

Crear mi cuenta gratis Ya tengo cuenta

Comparte este texto

WhatsAppTelegramFacebookXThreads

Si te ha llegado, sigue leyendo

🪶 Dar una pluma doradaEntra con tu cuenta: cada mes tienes 5 para regalar a los textos que más te lleguen.