Espergesia

César Vallejo · compartido por Davinia Casillas González1 min de lectura0 lecturasHeridasPoemas

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hermano, escucha, escucha…
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que mastico… y no saben
por qué en mi verso chirrían,
oscuro sinsabor de ferétro,
luyidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del Desierto.

Todos saben… Y no saben
que la Luz es tísica,
y la Sombra gorda…
Y no saben que el misterio sintetiza…
que él es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el paso meridiano de las lindes a las Lindes.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo,
grave.

#Clásicos#César Vallejo

¿Qué te ha hecho sentir?

Deja unas palabras a quien lo escribió

🔒 Crea tu cuenta gratis para guardar este texto, descargarlo y crear tus tarjetas para Instagram o TikTok.

Crear mi cuenta gratis Ya tengo cuenta

Comparte este texto

WhatsAppTelegramFacebookXThreads

Si te ha llegado, sigue leyendo

Interés

Davinia Casillas GonzálezPluma verificadaCreadora

Siempre tenías un problema cuando necesitabas algo y una vida demasiado ocupada cuando era yo quien necesitaba hablar. No sé en qué momento confundí estar disponible para ti con tener una amistad.

Incomodidad

Davinia Casillas GonzálezPluma verificadaCreadora

No fue tu ausencia lo que más me dolió. Fue descubrir que podía romperme delante de ti y que aun así encontraras la manera de hacer que mi dolor te resultara incómodo.

🪶 Dar una pluma doradaEntra con tu cuenta: cada mes tienes 5 para regalar a los textos que más te lleguen.