A un olmo seco
Antonio Machado · compartido por Davinia Casillas González
Al olmo viejo, hendido por el rayo y en su mitad podrido, con las lluvias de abril y el sol de mayo algunas hojas verdes le han salido. ¡El olmo centenario en…
Insinua su aversion a los vicios
Sor Juana Inés de la Cruz · compartido por Davinia Casillas González
En perseguirme, Mundo, ¿Qué interesas? ¿En qué te ofendo, cuando sólo intento poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas? Yo no estimo tesoros ni riquezas; y así,…
El lagarto está llorando
Federico García Lorca · compartido por Davinia Casillas González
A mademoiselle Teresita Guillén tocando un piano de siete notas El lagarto está llorando. La lagarta está llorando. El lagarto y la lagarta con delantaritos blancos. Han perdido sin querer su anillo…
A Gloria
Salvador Díaz Mirón · compartido por Davinia Casillas González
¡No intentes convencerme de torpeza con los delirios de tu mente loca! ¡Mi razón es a la par luz y firmeza, firmeza y luz como el cristal de roca! ¡Semejante al nocturno…
Cuando me paro a contemplar mi estado
Garcilaso de la Vega · compartido por Davinia Casillas González
Cuando me paro a contemplar mi estado y a ver los pasos por do me ha traído, hallo, según por do anduve perdido, que a mayor mal pudiera haber llegado. Mas cuando…
¿Cuál mayor culpa?
Sor Juana Inés de la Cruz · compartido por Davinia Casillas González
Hombres necios que acusáis a la mujer, sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis; si con ansia sin igual solicitáis su desdén, por qué queréis que…
Arbolé arbolé
Federico García Lorca · compartido por Davinia Casillas González
Arbolé, arbolé seco y verdé. La niña de bello rostro está cogiendo aceituna. El viento, galán de torres, la prende por la cintura. Pasaron cuatro jinetes, sobre jacas andaluzas con trajes de…
Soñé que tu me llevabas
Antonio Machado · compartido por Davinia Casillas González
Soñé que tú me llevabas por una blanca vereda, en medio del campo verde, hacia el azul de las sierras, hacia los montes azules, una mañana serena. Sentí tu mano en la…
Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros
Rosalía de Castro · compartido por Davinia Casillas González
Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros, Ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros; Lo dicen, pero no es cierto, pues siempre…
Rima XXIII
Gustavo Adolfo Bécquer · compartido por Davinia Casillas González
Por una mirada, un mundo; Por una sonrisa, un cielo; Por un beso... ¡yo no sé Qué te diera por un beso!
Es una tarde cenicienta y mustia
Antonio Machado · compartido por Davinia Casillas González
Es una tarde cenicienta y mustia, destartalada, como el alma mía; y es esta vieja angustia que habita mi usual hipocondría. La causa de esta angustia no consigo ni vagamente comprender siquiera;…
Rima XXXVIII
Gustavo Adolfo Bécquer · compartido por Davinia Casillas González
Los suspiros son aire, y van al aire. Las lágrimas son agua, y van al mar. Díme, mujer: cuando el amor se olvida, ¿Sabes tú adónde va?
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