Malditos recuerdos
Davinia Casillas GonzálezPluma verificadaCreadora
Y de repente un día, te salta un recuerdo que creías haber olvidado en tu eterna galería. Esa foto dice más que todos los reproches que a día de hoy pudiéramos decirnos.…
A José María Palacio
Antonio Machado · compartido por Davinia Casillas González
Palacio, buen amigo, ¿está la primavera vistiendo ya las ramas de los chopos del río y los caminos? En la estepa del alto Duero, Primavera tarda, ¡pero es tan bella y dulce…
No volverán
Gustavo Adolfo Bécquer · compartido por Davinia Casillas González
Volverán las oscuras golondrinas En tu balcón sus nidos a colgar, Y, otra vez, con el ala a sus cristales Jugando llamarán; Però aquellas que el vuelo refrenaban Tu hermosura y mi…
Una noche de verano
Antonio Machado · compartido por Davinia Casillas González
Una noche de verano —estaba abierto el balcón y la puerta de mi casa— la muerte en mi casa entró. Se fue acercando a su lecho —ni siquiera me miró—, con unos…
Romance de la luna, luna
Federico García Lorca · compartido por Davinia Casillas González
La luna vino a la fragua con su polisón de nardos. El niño la mira, mira. El niño la está mirando. En el aire conmovido mueve la luna sus brazos y enseña,…
La más bella niña
Luis de Góngora · compartido por Davinia Casillas González
La más bella niña de nuestro lugar, hoy viuda y sola y ayer por casar, viendo que sus ojos a la guerra van, a su madre dice que escucha su mal: Dexadme…
Nocturno
José Asunción Silva · compartido por Davinia Casillas González
Una noche, una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de música de alas, una noche, en que ardían en la sombra nupcial y húmeda, las luciérnagas fantásticas, a mi lado,…
Rima LXXIII
Gustavo Adolfo Bécquer · compartido por Davinia Casillas González
Cerraron sus ojos Que aún tenía abiertos; Taparon su cara Con un blanco lienzo; Y unos sollozando, Otros en silencio, De la triste alcoba Todos se salieron. La luz, que en un…
Despedida
Federico García Lorca · compartido por Davinia Casillas González
Si muero, dejad el balcón abierto. El niño come naranjas. (Desde mi balcón lo veo.) El segador siega el trigo. (Desde mi balcón lo siento.) ¡Si muero, dejad el balcón abierto!
En el entierro de un amigo
Antonio Machado · compartido por Davinia Casillas González
Tierra le dieron una tarde horrible del mes de julio, bajo el sol de fuego. A un paso de la abierta sepultura había rosas de podridos pétalos, entre geranios de áspera fragancia…
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